En el año 1980 se asocian nueve jóvenes emprendedores, probablemente los mejores y más competentes profesionales del sector en la cuenca del Besaya, de aquel momento-, para poner en marcha una ilusionante idea: mejorar y exaltar un producto tan importante y necesario en nuestra alimentación, como es el pan.

Hoy, después de más de veinte años, aquella ilusión se ha convertido en un sólido grupo empresarial, con casi un centenar de personas, dos grandes centros de trabajo y más de veinte puntos de venta.

Nuestra organización siempre ha adoptado las tecnologías más modernas del mercado, con unas instalaciones productivas e informáticas, que nos han permitido ser constantemente líderes del sector.

Pero el mayor patrimonio, y del que más orgullosos nos sentimos, es nuestro equipo humano. Todo ese grupo de personas, que con su esfuerzo y sentido de la responsabilidad, contribuyen a satisfacer a los más de quince mil clientes que atendemos diariamente por toda Cantabria.